sábado, 3 de octubre de 2009

Telas graciosas de colores alegres

Escribo para vosotros, testarudos, calamitosos seres
que deambuláis en este laberinto agrietado de nuestro siglo.
Os mando estas cartas porque creo en el fenómeno poético,
lenguaje enloquecido y apesadumbrado que se derrite de calor
ante un malasio que agoniza entre el plomo y la rabia.
Escribo porque amo atrozmente lo que aún no ha sido todavía,
como lo amáis vosotros, gente, que vais por las ciudades
recordando y deseando, con un periódico arrugado
y un corazón que se hincha como un aullido en un barranco.
Escribo esta carta mientras oigo los ruidos de la cocinas
y veo pasar el tiempo como un megaterio por la dulce ventana .
Escribo porque no soy un degenerado, porque estoy muy en deuda
con dos viejos que languidecen en la edad al borde de su nieta,
con una persona pequeña vestida con telas graciosas,
con seres que me dieron o me dan, con gentes que pasan,
con años que transcurren camino de los siglos,
con un sueño de amistad popular que cruza solitario
como un viejo vehiculo del mar por el mar de la historia

Fragmento de “Telas graciosas de colores alegres” (Félix Grande)

3 comentarios:

Nehom dijo...

Grande Félix..buen gusto demuestra quien lo lee

Belisker dijo...

Bella necesidad la de escribir que hace que los que no hemos nacido con esa gracia, disfrutemos de pequeños grandes momentos leyendo la necesidad de otros.
Besos,

Anónimo dijo...

Precioso texto, menos mal que existe gente que tiene esta necesidadque nos permita deleitarnos con sus textos
Gente que con su don nos llega a marcar con sus palabras
Neblina